NOSOTRAS hemos suprimido el victimismo (I)

NOSOTRAS hemos suprimido el victimismo (I)

precisionHay algunos libros que tienen que ver muy concretamente con la exactitud de la palabra. En ese marco quería referir, no un relato, ni un compendio poético, sino un repertorio ordenado de vocablos, con sus correspondientes definiciones o explicaciones. Es decir: un diccionario. Un diccionario publicado por Icaria La mirada Esférica una editorial especializada en el área de ciencias sociales y ensayo.El libro-herramienta que quiero presentaros tiene dos volúmenes y no es un diccionario que define sino un diccionario que redefine. No es un diccionario amplio, es un diccionario intenso, que recoge los términos redelineados, que son fundamentales para comprender como se ha construido esta sociedad androcéntrica.

Solo incluyen 76 voces en el primer volumen y 24 en el segundo. Su autora es Victoria Sau. Nacida en Barcelona en 1930. Profesora de Psicología Diferencial en la Universidad de Barcelona, esta licenciada en Psicología y en Historia Contemporánea.

Victoria Sau es consciente de que con su “Diccionario Ideológico Feminista” hace el avance de una tarea complejísima. Escribe su diccionario para informar y para facilitar una herramienta de trabajo. Desde este significado, el de herramienta de trabajo, es donde yo he ido haciendo míos, en el tiempo, estos dos volúmenes. Porque un libro querido, es un libro manido, muy usado. Se desgasta, le quedan “marcas de uso”, termina abriéndose por donde más tiempo pasaste, a pesar de que siempre asoma alguna página guarecida, pendiente de releer.

El “Diccionario Ideológico Feminista”, sirve para conocer el por qué de los deberes impuestos a las mujeres, y desde esa toma de conciencia te abre todo un mundo de derechos que reclamar.
Redefine conceptos, porque escudriña las significaciones. Por ejemplo: si el diccionario de la real academia de la lengua española (minúscula) describe escuetamente al “ama de casa” como la “mujer que se ocupa de las tareas de su casa”, el “Diccionario Ideológico Feminista”, le dedica tres páginas completas para precisar cuestiones tan importantes como las tareas concretas a las que las mujeres han sido relegadas y las consecuencias sociales, psicologicas o económicas de ese trabajo. Matiza, eso sí, características diferenciales respecto al trabajo masculino que quedan invisibilizadas en el diccionario oficial, como el hecho de que el trabajo del ama de casa, es gratuito y sin reglamentación horaria.

Pero la mujer no queda defina solo por ese simple vocablo, sino por las funciones y papeles que han jugado y juegan el conjunto de las mujeres. Históricamente, la mujer ha sido defina por el varón, fuesen médicos, padres, psicólogos, políticos, místicos, sacerdotes, o poetas. Y las mujeres nos hemos ido adaptando a esas definiciones que ellos han ido construyendo, más por su deseo, que por el amor, dos conceptos que el diccionario ideológico afronta para abrirnos perspectivas inteligentes en vez de afanes engañosos.

El mundo económico y social, lo íntimo y lo público, lo personal y lo político puede definirse a través de términos como: Diosa, Dote, Aborto, Adulterio, Escisión, Afectividad, Eva, Desfloración, Agresividad, Familia, Alcahueta, Fecundidad-Fertilidad, Ama de Casa, Feminismo, Género, Anticonceptivos, Concubina, Hija, Cinturón de castidad, Hombre, Derecho de pernada, Burguesa, Celibato, Incesto, Bruja, Lilita, Hijo, Dios, Barragana, Clase, Ley Sálica, Comadrona, Androcentrismo, Amor, Harén, Infibulación, Kinder, Kirche, Küchen, Joder, Aristocracia, Clitoridectomía, Amazona…

Con este libro, en general he aprendido que ciertamente, la definición insuficiente siempre tiene mala fe. Los significados de estas voces a través de un diccionario que repasa textos, historia y evolución de los significados, que utiliza y se sirve de la psicología, la economía, la historia, la biología o la mitología para ayudarse en la definición de cada palabra, ayuda a comprender y mirar otros ángulos de los que la realidad esta necesitada para dejar de ser plana, estrecha, insuficiente, pobre.

El “Diccionario Ideológico Feminista”, en realidad da claves para transformar el mundo y la vida de las gentes. Hay figuras de la mitología, mujeres de la mitología que ayudan a comprender esos procesos, no solo los del feminismo, sino los de cada una de nosotras. Por ejemplo, para Victoria Sau el feminismo, es la culminación de un proceso de tres fases:

  • El victimismo, que se limita a deplorar el sometimiento y la explotación, representado por la figura de Casandra;
  • La denuncia de los abusos de poder y de las leyes que los permiten, encarnada por Antígona;
  • La actuación, el momento de Lisístrata, en que las mujeres deciden transformar el ámbito socio-cultural, político y económico.

En su libro La educación de la Mujer decía Concepción Arenal: “Confesemos -humilde y razonablemente- que todo lo que decimos todos respecto a la mujer debe tomarse, hasta cierto punto, a beneficio de inventario, es decir, a rectificar por el tiempo; porque, después de lo que han hecho los hombres con sus costumbres, sus leyes, sus tiranías, sus debilidades, sus contradicciones, sus infamias y sus idolatrías, ¿quién sabe lo que es la mujer, ni menos lo que será?!

Ocho páginas precisa Victoria Sau para aportar la información básica sobre el vocablo mujer, sin embargo, solo en dos líneas nos emplaza en el nuevo papel que estamos jugando:

“La mujer hoy puede definirse como un colectivo que lucha, que camina hacia su transformación y la de la sociedad”.

Es decir, tenemos muchas fases superadas y NOSOTRAS estamos en las filas de Lisístrata.

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