Hannah Arendt, Victoria Sau y las mujeres coartada

Hannah Arendt, Victoria Sau y las mujeres coartada


La autoridad de una mujer, cuando tiene dimensión política, actúa como refuerzo de la autoridad del conjunto de las mujeres. Sin embargo, sin componente político se constituye el grupo de las denominadas por Victoria Sau como “mujeres coartada”.

Este término es utilizado por primera vez por Hannah Arendt, judía laica, intelectual adelantada a su tiempo de quien conmemoramos 100 años de su nacimiento.

Según relata Gloria M. Comesaña Santaelices en su “Lectura feminista de algunos textos de Hannah Arendt”; Hannah, utilizó la expresión Mujer-Alibí o Mujer-Coartada cuando en 1953 fue invitada a la Universidad de Princenton a dictar seminarios Christian Gauss: “Era la primera mujer a la cual se le confería ese honor, cosa que muchos colegas le hicieron notar con satisfacción. Sin embargo, ella, lejos de sentirse halagada, respondió muy críticamente, incomodada de jugar el rol de “femme alibi”.

Arendt hacia un paralelismo con la expresión “judio alibi” o “judío de excepción” que definía a aquellos que creen en su propia calidad de elegidos, sin creer que esa excepcionalidad en realidad depende de “el que escoge y rechaza”.

Merece la pena que nos fijemos en la definición que Victoria Sau concreta en su Diccionario Ideologico Feminista:

“la Mujer-Alibí o Mujer-Coartada. Es el tipo de mujer que, por circuns­tancias diversas, se abre camino en áreas profesionales o políticas tradi­cionalmente reservadas a los hombres, y que al hacer el análisis de una insólita situación atribuye su éxito a la ayuda y cooperación recibida de aquéllos, pasando por tanto a defender la tesis de que las mujeres que no llegan a sus mismas cotas de éxito si no lo hacen es por culpa de ellas mismas (son cómodas, incapaces, no tienen voluntad, etc.), pero no por­que los hombres les pongan trabas. Para el hombre la mujer-Alibi es la coartada por medio de la cual se disimula el sexismo masculino en la sociedad. Se tolera el ascenso de una determinada cantidad de mujeres-Alibi, incluso se las mima y prote­ge sin que ellas vean en esto paternalismo, utilizándolas de pantalla para que no se perciban de los obstáculos y dificultades impuestos, en cam­bio, a la mayoría. Sau indica que en la antigüedad, esta figura de la coartada era un pacto al que llegaba el esclavo con su amo de cara a su liberación individual.”

En nuestro tiempo, se construye un modelo de autoridad que se relaciona cada vez más con el concepto de persona o grupo facilitador; personas o grupos que actúan como nodo, autoridad articulada como espacio en el que confluyen quienes compartimos los mismos objetivos para interrelacionarnos y conformar estructuras sociales y póliticas en red.

La autoridad compartida es crédito compartido y peso distribuido. En el caso de las póliticas de género es la única manera de no caer en engaños y garantizar la estabilización de los avances, afianzando posiciones de poder, no para algunas, sino para el conjunto de las mujeres. Sin alibís.

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