Caza y prostitución

En Castilla la Mancha se abrió la veda y cientos de españoles y extranjeros se lanzan a la caza de codornices, tórtolas y palomas.
Lo que acaba de poner en evidencia el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha y la Asociación para la Prevención, Ayuda e Integración de la Mujer Prostituida (APAIMP), son las actividades anexas a la cosa cinegética. En el páramo de Castilla-La Mancha, en sus apaisadas carreteras se concentra el 80% de los prostíbulos de carretera de España. APAIMP tiene previsto contarnos a partir de julio, las conclusiones de un estudio que mostrará los perfiles de ese turismo sexual asociado a la caza.
Aquí, y en la frontera catalana se pone en evidencia, como en ningún sitio, que España se está conviertiendo en país de destino para el turismo sexual.
Al contrario que el Instituto Catalá de la Dona, el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha considera la prostitución como “una forma más de violencia de género y de esclavitud que se sostiene por la desigualdad y la discriminación derivadas de un modelo social patriarcal”.
En Castilla-La Mancha tienen planes para facilitar la salida de ese mundo, mientras que en Cataluña de la mano de Esquerra Republicana ponen dinero y esfuerzo para apuntalar una práctica que desde luego no es deseable para ninguna mujer.




















Junio 21st, 2007 at 2:45 pm
No me consta que su afirmación sea correcta, pero tampoco lo contrario.
Por lo pronto, he escrito al Institut Català de la Dona para informarme sobre este tema.
Si usted está en lo cierto, volveré a escribir y le daré la razón, lamentándolo (el hecho que sea así).
Si no la tuviera, también escribiré dando más datos. De todos modos, creo que afirmaciones como ésta se deberían acompañar de enlaces a los sitios de dónde se ha sacado la información.