Acaban de saltar las alarmas. Los medios de comunicacion se hacen eco de las quejas de un padre que dice que su hija le rehuye.
Una sentencia del juzgado nº 4 de Manresa que invoca un síndrome desacreditado por la comunidad científica internacional, ha desatado la euforia de esas asociaciones empeñadas en dibujar un perfil de la “madre pérfida frente al separado bondadoso”.
Evidentemente no cabe discusión ante el hecho de que cualquier miembro de la pajera tiene derecho a educar, alimentar y disfrutar de sus respectivos hijos/as. Sería conveniente que estos reivindicadores de derechos fuesen tan diligentes con las obligaciones para con esos mismos menores. Con los menores no hay derechos si hay incumplimiento de obligaciones.
Ese “derecho a estar”, tiene, sin embargo condicionantes: el más indiscutido deberia partir de que los/as jueces no impongan presencias dañinas. La sentencia de Manresa tiene visos de haber sido emitida desde la parcialidad ideologica de los prejuicios del sexismo rancio. No extraña que venga de Cataluña. Alli se esta fraguando un cuerpo de jueces/as especialmente veligerante contra las medidas progresistas que ponen en cuestión la bondad de la presencia materna o paterna en el sentido biologico. Ser madre o padre tiene otros componentes más importantes que haber participado un dia en un acto sexual con resultado reproductivo.
Insisto, ese derecho tiene condicionantes: En los casoscon violencia a mi me preocupa que los jueces pretendan por ejemplo que las mujeres maltratadas se conviertan en las garantes de que sus hijos/as vean y amen a sus padres, esos que a su vez han sido sus verdugos.
Ya hemos tenido avisos amenazantes de juezas que han advertido y requerido a la madre para que convenza a un niño para que se vaya con su padre. El más alucinante, es el contencioso entre María Retana y Miguel Angel J,
En este caso, la jueza acuso a la madre “de no haber mediado para que el niño se marchara con Miguel Angel J”, un convicto por maltrato.
La Ley es tajante en este sentido, los profesionales de la psicologia medianamente formados en violencia tambien: no se puede mediar, ni se debe imponer la presencia de un modelo paterno violento. Esta es la reflexion que me gustaria escuchar a quienes quieren “compartir a toda costa”. Sin esa reflexión por delante yo voy a cuestionar las intenciones.















Pero siempre ha sido así, no?. Siempre han intentado que dejemos a los niños y niñas con padres que nos han dado palizas sin cuento. Es como cuando oigo decir a una mujer: no, si el maltrato ha sido contra mí; mi hijo o mi hija han visto todo, pero a ellos y a ellas nunca les ha tocado. Guay. Menudo entendimiento del problema. Yo me paso las horas enteras de mi trabajo intentando explicarles a las mujeres que un individuo que no paga pensiones impuestas por un juez o una jueza, que ha maltratado física, psicológica, económica y/o sexualmente (normalmente es todo junto), no puede luego ser considerado un “papi ejemplar” de esos de la corbata en el dia del padre. Encima, tienen los santos bemoles de hacer creer a la sociedad que las mujeres son malísimas. Yo lo siento mucho: tal vez soy una feminista radical terrible y totalmente equivocada (solo tal vez) pero si una madre tiene problemas para dejar a su hijo o hija con el padre, es que el papaíto viene “con tara de fábrica”. Estoy segura. Si no, de qué?. Como que las madres con menores a cargo no tenemos la necesidad de estar solas un fin de semana para poder respirar y reponernos del trabajo que significa ser responsables de niños y niñas. Como si ésto de hacer todo el tiempo de madre y padre fuera divertido y descansado. Como que no nos gustaría tener a una persona en la que confiar (que es aquella con la que te has metido en la cama para tener al hijo o la hija) a quien dejarles a su cuidado aunque solamente sea para poder dormir dos horas más. No te jode. Menuda cara. Esos señores que van de “buenos papis” y que las emisoras de radio acogen en su seno porque es lo que vende, la noticia, sin tener ni puñetera idea de que van estos casos, esos señores digo…fijo que no tienen ningún interés en cuidar del niño o de la niña de turno porque es un trabajo y una ansiedad permanente que te cagas. Ahora, eso sí, si con ello pueden joder a la madre de mil formas, entonces seguro que dirán NO SIN MI HIJA, o NO SIN MI HIJO. Cuando todas sabemos que cuando un padre está con un menor en las visitas o en fines de semana estipulados por juez o jueza es para dejárselo a la abuela de turno varias horas de ese fin de semana por ejemplo. No digo que no haya excepciones a la regla, que las habrá (como el rollo plasta que siempre sale de los hombres maltratados, pobrecitos del Señor), digo que hay muchos que no son excepciones: que lo normal es que ocurra lo otro, lo que ahora no quieren hacer ver. Me revienta. Me pone de muy mala leche. He acompañado en juiciios a muchas mujeres por mi trabajo. En uno de los últimos, el maltratador, un individuo verdaderamente horrible, de los oscuros totales, de los de dar pánico, que tenía a su expareja volada con mil acosos diarios, apareció ante el juez de tal forma que éste acabó diciéndole a la mujer víctima: tienes que tener en cuenta que ese hombre es el padre de tus hijos( con lenguaje sexista incluído, claro, que encima no saben ni hablar) y tenéis que llegar a acuerdos porque así no podéis seguir. Estupendo. Bravo por el juez. Y qué me decís de las juezas que no quieren ni oir hablar de la posibilidad de que alguien las llame “feministas” y se cuidan muy mucho en sus sentencias de parecerlo tan poco que lo que parecen son machistas recauchutadas?. Lo que pasa es que siempre tenemos que darle vuelta a un lenguaje diplomático, correcto, zigzagueante, en el que, al final nadie habla claro. He oído hablar ahora (y antes) de éso que se llama “síndrome de alienación parental”, que hay que joderse con el lenguaje psiquiátrico y el psicológico (no hay ser humano que lo trague). Y resulta que siempre que aparece ese síndrome es para decir que hay una mujer, madre, muy “mala, malísima” que influye mucho en los niños y niñas a cargo para que odien al padre. Y se olvidan de todo lo que he dicho antes, y de esos padres supuestamente “buenos, buenísimos” que han puesto a las madres de los menores a caer de un burro en cada régimen de visitas, acabando por dejar a los niños y niñas echas polvo en medio de un marasmo vergonzoso y sangrante. Vaya mierda. Como además son los tios los que ganan un 35 % más que las mujeres, en cada régimen de visitas, son los que compran todo lo que el niño o la niña quiere y aunque no abran la boquita para decir “qué mala es tu mami”, ya vuelve el niño o la niña convencido de que es un asco no vivir con papá que me compra de todo (porque puede: le sobra mucho de la pensión que no paga). Y todo éso en los casos de violencia, no solamente es peor, si no que además es peligoroso: varios de estos individuos han acabado por matar a los niños. Recordad aquel caso del maltratador que mató a uno de sus hijos delante de el otro mayor diciendo: y ahora dile a mamá que ésto es lo que le va a pasar a ella. Que lo contaba Ana María Pérez del Campo en el Centro de Acogida y todas acababámos muertas del asco, la pena, la ira y la impotencia. Por cierto: dónde está todo el mundo para decir que la Ley de Violencia no está funcionando?. Hay que joderse con lo que nos hacen tragar. Cuándo verán mis ojos una manifestación multitudinaria contra las mujeres que van cayendo mes tras mes. Ya he perdido la cuenta del número de este año. De dar asco este país, eh?. Pero de dar asco. Saludos feministas.
Ines el caso Manresa es un caso más entre miles de sexismo, desigualdad y abuso de poder y tienes razón al decir que no se dice publica y mayoritariamente que esta Ley Integral no funciona, por debil y por inaplicada por parte del personal de justicia y que no hay manifestaciones en la calle pero si quieres “manifestarte” puedes enviar (como yo lo vengo haciendo desde enero) mails de repulsa a los distintos enlaces que pongo en el seguimiento/crítica/repulsa que del terrorismo machista estoy haciendo en Ahige ante cada nueva víctima mortal de este negado Terrorismo Machista:
http://www.ahige.org/foros/viewtopic.php?t=578&postdays=0&postorder=asc&start=0
Por cierto: voy a colgar también allí en el post de “Justicia?”, este artículo de Angeles ALvarez
Un saludo
Gracias, Angeles. Lo haré. Pero tu sabes que no me refiero solo a éso. No se te hierve la sangre viendo que en este puñetero país hay manifestaciones para todo menos para las muertas de esta clase de terrorismo asqueroso?. No te parece raro?. Dónde están las organizaciones?. Por qué pasa éso?. Debería ser motivo de debate, al menos pensarlo. Yo, hago lo que puedo. Participo en todo lo que me llega. Envío notas, cartas, de todo. Incluso a medios de comunicación para pedirles que aprendan sobre lo que hablan antes de hacerlo cuando se trata de esta clase de violencia. He abierto un blog que me cuesta muchísimo manejar porque no soy una máquina de estas cosas, para abrir otro espacio de denuncia sobre esta mierda. Pero lo que digo es que a la nación entera le importa cero. Porque no se convoca nunca una manifestación en contra. La voy a convocar yo sola?. Representando a quien?. He probado cantidad de medios, he escrito en periódicos, todo….y no sirve. Espero una gran manifestación para luchar de repulsa donde me gustaría ver a todas las fuerzas políticas en la cabecera de la pancarta, con toda la peña que habla bla, bla, bla, todo el dia detrás, apoyando esta lucha. Pero llevo años sin verlo. Así que haré lo que me sugieres, pero no es suficiente, como tú sabes muy bien..que llevamos muchos siglos en ésto, compañera. Menos mal que nos queda aún algo de fuerza. Saludos feministas.
Perdón..he respondido diciendo como si me hubiera contestdo Angeles y es Fiona. lo siento, Fiona. Saludos.
Ines he releido de nuevo tu respuesta y bueno, decirte que….. tienes toda la razón y valoro además, que lo hayas “vomitado” así; sin más, tal como sale de la tripa, porque esa realidad que describes es tan real como negada; es tan dura como ignorada; es tan cruel como maquillada para que no moleste; bajo la máscara de la hipocresía cultural; a los ojos cobardes del absurdo y patético sistema patriarcal; así que te felicito por dejar los adornos y respuestas de salón y llamar simple y llanamente a las cosas por su nombre. Sabes que corres el peligro de que se te tache de “radical”; yo lo he experimentado pero aclaro que: situaciones radicales; como lo es el terrorismo machista fruto del más genuino machismo; requieren de soluciones radicales y dichas soluciones no pasan precisamente por “tertulias de café” donde se sustituye la crítica ante esta realidad, por charlas intrascendentes que solo sirven para aliviar remordimientos…..por lo que; concluyo diciendo que, ser radical para reclamar unos derechos arrebatados, no solo es un derecho, sino que debiera ser una responsabilidad y una obligación de toda la ciudadanía.
Mientras escribo esto escucho en TV por un lado que en el caso Manresa parece que la sentencia absurda de la jueza va a tener dificil su aplicación por el recurso presentado y por otro, que una mujer que hace dos meses fué golpeada en la cabeza por su pareja ha salido por fin del coma…..
Esta es la realidad ante la que no cabe ni indiferencia, ni silencio, porque hacerlo supone perpetuarla y esta es la realidad ante la que no caben posiciones politicamente correctas porque politicamente incorrecto es lo que está sucediendo ante la más absoluta impunidad que otorga el Estado (y digo Estado; no Gobierno) de presunto Derecho, tanto a los maltratadores como a gran parte del personal de Justicia.
Mientras los derechos fundamentales no se garanticen también a la mujer, debe ser cuestionado un Estado que permite que esto ocurra.
Hola, Fiona. Gracias. De verdad. Lo de tacharme de radical, de siempre. Lo de tacharme de “no formas”, también de siempre. Pero nunca he querido usarlas, no porque no pueda, que puedo, o nos epa, que sé, si no porque no quiero. Lo que pasa es horrible. Sobre si Estado o Gobierno, habría que debatir. La Ley Integral contra la violencia hacia las muejeres, la llevó adelante este Gobierno. No funciona. Lo sabemos. No todas las asociaciones de mujeres fueron invitadas a valorar. También lo sabemos. Ni todas las que fueron tenían la vara de la verdad en la mano. Y sobre todo, que yo sepa, no se consultó con las mujeres que sí hemos sufrido malos tratos. Todas las que opinan son las opinan en nuestro nombre sin que nosotras les hayamos dado la potestad para hacerlo, en general. Así pasa que somos utilizadas para conseguir lo que otras personas creen que necesitamos. El Estado, que somos todas y todos, no avanza igual que lo que se escribe en las leyes. Éso lo tenemos claro. Mucha gente sigue viendo a las mujeres maltratadas como a bichos raros que “aguantan porque quieren”, que “denuncian falsamente”. Lindezas de ese tipo. He tenido que escuchar a una inspectora del cuerpo de policía, en un taller de formación que yo impartía, cómo hablaba de que las mujeres denunciaban falsamente. Y entre todo éso, por arriba y por debajo, la gran ideología machista que subyace. Los partidos con hombres siempre al frente; las mujeres dedicadas a cuidados que buscan trabajo porque cobran rentas mínimas de inserción con las que no se sobrevive; la calidad de vida y la salud de las mujeres. Y suma y sigue por no alargar. En fin, Fiona, que gracias por todo y saludos feministas. Seguiremos leyéndonos y releyéndonos. Habría tanto de qué hablar…
En gral. estoy de acuerdo. Pero dejadme comentar un caso que conozco: un matrimonio con 3 hijos/a menores de 7 años.
Él es una de las mejores personas que conozco en este mundo, y si hubiera otros: generoso, paciente, comprensivo, honesto, inteligente, “sufrido” (con defectos, claro, el principal: su falta de autoestima y su creencia religiosa en “la cruz”: “todos tenemos una cruz que llevar, afirma resignado)… ella es asertiva, de blanco o negro, peleona, intolerante a la ambigüedad y a que le lleven la contraria, con ataques de mala leche que nadie sabe de dónde salen ni por qué (bueno, una mirada profesional te hace ver que arrastra cosas, sobre todo cuando habla magnificando a sus padres).
En los años que llevan juntos, le hemos visto a él ir abdicando de muchas de sus costumbres, hábitos, amistades, ideas… e ir cerrándose en banda, acatando las “imposiciones” de ella: veranean SIEMPRE donde ella quiere, van a ir a vivir allí, teniendo él que pedir traslado y alejarse de los suyos, su lengua materna ha desaparecido, su ideario político ha cambiado, sus amigos “han muerto”…
No tengo espacio, y sería indiscreto, dar más datos, pero todas las personas que le conocemos a él, sentimos lástima e impotencia de cómo va perdiendo capacidad de decisión frente a su esposa. Su salud, además, es la de un hombre 20 años mayor. Trabaja como un negro para que ella pueda quedarse en casa y enseñar a los niños a leer y escribir (eso lo hace muy bien, lo admito).
Él la ve como una mujer fuerte y poco concesiva. Los demás la vemos como una tirana.
Como la sangre no llega al río, van haciendo. Los hijos crecen bien porque sus padres los aman (pero, se aman ellos? les pasará factura el día de mañana haber chupado un modelo desigual donde una manda y el otro acata? No estamos las mujeres dejándonos la piel para que eso no pase? Lo tradicional ha sido al revés, pero eso no significa que no existan los casos de hombres sometidos. Los hay, y doy fe. Sufren mucho porque sufren doblemente: el dolor de la sumisión, y la incomprensión de una sociedad machista que también penaliza, y con una dureza
terrible, a sus “disidentes” hombres, es decir, a los que no siguen el “modelo macho dominador”.)
Los hombres sensibles, pues, en manos de mujeres insensibles (que las hay, tampoco lo olvidemos) son piezas tendentes a la autodestrucción más bestia. ¿A quién pueden acudir? Fijaos cómo nosotras mismas, que representamos un sector antidominación, como nos posicionamos ante la idea de “hombres que sufren a manos de sus mujeres”… nos reímos, lo minimizamos, decimos que casi no hay… les damos, en definitiva la espalda.
Yo he visto como cuando la hija de esta pareja tiene un problema emocional, acude a su padre, que la sabe manejar, puesto que es una persona muy tierna. La madre le dice “eres cursi”, y le grita. Cree que así será menos cursi y se endurecerá para la vida. Al padre le ve como un flojo.
¿Qué pasaría si se separaran? Que se quedaría ella a los niños/a, y eso, el padre no lo quiere, y se sacrifica porque los ama.
No sé si es excepcional, ya que conozco muchos casos de padres “cutres”, mal educados, pero no podemos desatender los casos existentes de PERSONAS que, por encima de su sexo, tienen unos derechos, unas necesidades, un drama particular silenciado.
Mi propuesta es que se estudien minuciosamente los casos de separación con hijos, que nunca paguen justos por pecadores. Ése sería el mayor fracaso del sistema legal.
Hola de nuevo Ines,
Decirte que la puntualización que hago de Estado, no Gobierno es porque si hablo de Estado responsabilizo a todos los habitantes de un pais, al margen de su ideología política puesto que el terrorismo machista es un problema de Estado (aunque no sea abordado como tal).
Si tuviera que puntualizar respecto a los Gobiernos diría por ejemplo lo que en su momento dije en Ahige respecto al PSOE al opinar sobre unas declaraciones del Ministro de Justicia:
“Su declaración al respecto, Sr. Bermejo, aunque insuficiente, se acerca un poco a las medidas que un Estado de Derecho (no de presunto como tenemos ahora) debe garantizar a las víctimas de la violencia machista y en su calidad de Ministro de Justicia me permito decirle que de nada sirve que se apruebe una Ley Integral de Protección y se deje exclusivamente en manos de la Justicia la aplicación o no de la misma a criterio personal de jueces/zas y fiscales: supongo que cuando un Estado a través del Gobierno correspondiente, aprueba y promulga unas leyes, debe contar con los mecanismos óptimos para que se cumplan por encima de todo y a pesar de cualquier ideología, porque sino, esto es como pasarle la patata caliente a otro y este otro tira la patata al rio…. o porque quema o porque detesta las patatas”.
http://www.ahige.org/foros/viewtopic.php?t=756&postdays=0&postorder=asc&start=15
O lo que dije respecto al PP en el mismo foro:
“En este sentido, he de decir que el Gobierno actual al menos ha propiciado que se apruebe algo parecido a una mínima medida de protección; como es la Ley Integral; paso que me temo no se hubiera dado si hubiera seguido en el poder el PP porque tengo entendido que estaba presuntamente en contra de la aprobación de la misma.
Este feminicidio es un problema de Estado; un problema que evidencia la necrosis que supone el machismo para una sociedad que se niega a desterrarlo de sus entrañas, por lo que la crítica radical que de él se haga, al menos en mi caso, está al margen y por encima de cualquier interés partidista y dicha crítica va dirigida al Estado como símbolo máximo de toda la sociedad, no al Gobierno que en cada momento lo represente.
Y siguiendo esta línea concluyo diciendo que no solo es responsabilidad de los Gobiernos legislar para mejorar la realidad social; sino hacer viables y efectivas esas leyes puesto que de lo contrario, dicha legislación pasa a ser tan ingenua como estéril convirtiendo el papel del Estado en un absurdo partido de tenis donde todas las pelotas van fuera de la cancha”.
http://www.ahige.org/foros/viewtopic.php?t=578&postdays=0&postorder=asc&start=30
Responderé al post de Dra. Marols, al hacer mención a un caso de presunto (utilicemos también la presunción de delito cuando se trata de un hombre el que supuestamente sufre el maltrato) maltrato psicológico (no se ha mencionado ningún daño físico ni el arrebato de la vida de dicha presunta víctima masculina)transcribiendo una parte de una conversación que tuve anoche con un buen conocido mío, en el messenger acerca de la manipulación (como arma cultural en el sistema patriarcal).
Si me autoriza a decir su nombre, lo citaré más adelante.
Extracto unicamente lo que quiero trasnmitir a modo de respuesta y quien tenga oidos para oir que oiga….
“pues hablando con un psicologo esta tarde que me pretendia colar el sap y decia: “las mujeres son mas manipuladoras que los hombres”
he dado con la demostracion de que no y con logica pura
empece: a ver; toda interaccion social es una forma de manipulacion porque manipulamos la percepcion que los demas tienen de nosotros para adecuarla a nuestros deseos. Si tienes en cuenta que culturalmente la mujer ha visto y sigue viendo limitadas sus posibilidades de interacción social y especialmente de interacción grupal en la que las dotes de manipulación son más esenciales,
lo cierto es que los hombres no sólo son los que más manipulan, sino que lo hacen tan bien que consiguen invisibilizar su propia manipulación y hacer aparecer los escasos recursos de las mujeres para oponerse a esa construccion social manipulada como si fueran formas de manipulación sibilinas y perversas”.
Touchè. No tiene desperdicio esta reflexión….
PD.:
El mayor fracaso; no solo del sistema legal sino de un Estado que dice ser “de Derecho” es, que el primer derecho a la vida no se preserve por encima de todo.
Este feminicidio fruto del terrorismo machista es el más patente y cruel ejemplo de este gran fracaso.
Hola, doctora. Es doctora, no?. Antes que nada quería preguntarte que cómo trabajan los negros, porque no lo sé. y luego quería decirte otra cosa: creo absolutamente en el caso que cuentas y en que ese hombre está teniendo una vida que no es, seguramente, la que merece. Creo, por supuesto que hay mujeres terriblemente odiosas, como parece serlo la de la historia que tú narras. Malas personas. No solo lo creo si no que las conozco. Las conozco en el trabajo, en lo social…mujeres que son despoticas y maltratadoras. Siempre he visto en estos casos un tipo de maltrato distinto. Los hombres que maltratan consideran que todas las mujeres son seres inferiores. Las motivaciones de mujeres que maltratan a sus parejas me parecen de otro orden, y con matices distintos. Ahora no me enrollo.
Claro que cualquier persona debería ser ayudada en situaciones así. Y que hay que estudiar bien los casos. Tú escribes que eres doctora. No sé si eres psicóloga o psiquiatra o médica de atención primaria o pediatra. Ni idea. Yo no soy ninguna de esas cosas. Pero, aunque no se cmprenda bien, casos como el que tú cuentas son excepciones. Sí. Excepciones totales. No es lo habitual. Lo habitual es lo otro. Y, claro, cuando hay que poner medios, no se ponen hacia lo inhabitual si no hacia lo que más sufrimiento causa. Es como cuando he impartido un taller sobre este tipo de violencia y me han dicho: hay hombres maltratados. Pues sí. Los hay. Nunca lo he negado. Nunca he conocido a ninguno, éso sí. Pero no niego que los haya. Sin embargo, doctora, llevamos casi 50 mujeres asesinadas. Que existen casos como el de tu amigo?. Sí. No lo dudo. Y en el planteamiento que haces tienes toda la razón porque ningún ser humano se merece vivir bajo la bota de otro. Pero….habrá que andarse con ojo, porque éso no borra a las muertas que están bajo tierra. Y creo además, que en la lucha que tenemos, hay que hablar de lo que queda por hacer y de combatir contra quienes nos van asesinando. Y, créeme, queda mucho por hacer….Saludos.
Hola, Inés,
Una cosa no invalida la otra. Estoy contra toda forma de dominación. De hecho, creo que lo fundamental es generar un paradigma al margen de la dominación/sumisión. Yo creo en el paradigma de la cooperación y aborrezco el de la competencia.
Resulta que unos seres humanos han decidido erigirse en los herederos de la tierra, cosa a que han contribuído las grandes narrativas: El Dios Padre Todopoderoso y Zeus… esas figuras son las piedras angulares del simbolismo patriarcal y también de la lógica del dominio masculino. Tanto la religión como la mitologia occidentales se han encargado de crear el MODELO sobre el que se basan la mayoría de nuestras creencias y simbologías.
Y sí. Lo mayoritario es que las mujeres somos las sometidas. Me paso el día reivindicando nuestros derechos. En mi caso, el de no ser invadidas y vulneradas por el canon cuerpo-objeto en casi todas las plataformas de transmisión de mensajes gráficos y audiovisuales. Yo me dedico a eso: a explicar cómo desde esas superficies que todas consumimos pasiva o activamente se nos encultura una bajísima autoestima y un afán de competición contra nosotras mismas para ser el cuerpo deseado… por ellos. La subyugación llega al extremo de convencernos que “lo hacemos por nosotras”, pero es mentira: lo hacemos para vernos reflejadas positivamente en los ojos de ellos.
En fin, es un subtema, para mí básico, aunque no tan urgente (en apariencia). Nuestro tema ahora es el del maltrato. Y mi conclusión es que hay que luchar para erradicarlo. ¿Y cómo? Pues cargándonos cualquier lógica de dominio de unos sobre otras, de unos sobre otros y, aunque menor, cierto, pero también menos visible, el de unas sobre otros.
Si trabajamos a la vez, en paralelo (no hay por qué excluir ningún tipo de reivindicación. Es decir, no por defender el Amazonas vamos a dejar de pedir recursos para la ballena azul) en la deconstrucción de los mitos sociales: el de la superioridad como éxito, el dominio como supervivencia, el poder como autoestima… estaremos ayudando a reducir el número de víctimas (mujeres, niñas, niños, hombres).
Un hombre afín a mí, que se declara ciberfeminista, a menudo habla de la sumisión masculina al modelo dominante. Para el que es sensible, es muy duro, como es duro para el hombre homosexual sobrevivir en el colegio, puesto que es el centro de los peores insultos. Incluso las mujeres solemos potenciar ese mito, puesto que lo tenemos adherido a nuestra propia mentalidad: ese es medio marica, moñas… nos gustan los tíos machos, por lo menos en la fantasía, puesto que oigo a pocas mujeres quejarse de los galanes del cine diciendo que son demasiado machos… O sea, que tenemos que revisar, también nosotras nuestras propias creencias y gustos.
En conclusión, mi mensaje anterior no era “MUJER MALA MALTRATA MARIDO BUENO”, sino “CUALQUIER FORMA DE SUFRIMIENTO POR LA DOMINACIÓN DEBE SER COMBATIDA”.
¡Un beso a todas!
Totalmente de acuerdo, Fiona. Y sobre la reflexión acerca de la manipulación, cabe poco por decir. Está todo resumido en ella. Brillante. Es obvio. Es justamente esa idea acerca de las posibles “malas mujeres también que maltratan, también, a sus hombres” lo que me pone enferma y que siempre pretendo combatir. No puedo afirmar que no haya ningún caso. Siempre lo digo así. Lo que afirmo es que los hombres que maltratan a las mujeres son, primero, comienzan por golpear más tarde o más temprano (tras un periodo intenso de desprecios, humillaciones y canalladas) y acaban repartiendo palos. Fíjate cómo es de fuerte la historia, que me entrevisto con mujeres maltratadas que responden a mi pregunta sobre si las han golpeado alguna vez, de la siguiente manera: No, vamos…quiero decir, una bofetada o así, pero nada…Internalizado total, eh?. Sin resquicios. Una ostia no importa. Pues con éso como con todo.
Te diría más, Fiona, todas las Leyes que reconozcan por escrito que la situación de las personas debe ser exigida y no pedida y que sus derechos son inalienables me parece no sólo necesario sino urgente (además de en el lugar donde vivo, España, Madrid, en todos los demás países en que la movida es mucho peor). Pero me saca de quicio que sigan asesinando a mujeres sin que pase nada, en general. Siempre digo que ocurre sin que el país entero se paralice. Por éso me cuesta tanto ver avances. Porque detrás de esos avances, este añito, al que le queda media vida, lleva detrás ya a 44 mujeres asesinadas (según red feminista: que es el único lugar del que me fío para contabilizar víctimas, porque de otros orígenes da vergüenza que no haya común acuerdo entre el número de asesinadas). Y como veo lo que veo por mi trabajo cada dia, me rebelo ante casi todo. Y me parece que casi todo es insuficiente. Está claro que la sociedad ha de cambiar, no sólo la Ley. Pero a la sociedad se le OBLIGA a cambiar con campañas (siempre recuerdo las de la Dirección General de Tráfico, una y otra vez, en radio, televisión, en todos los medios, o las campañas antidroga, que no cesan), pero qué pasa con esta clase de violencia. Ahí no se necesitan camapañas continuadas?. En este caso no hay que “machacar” reiteradamente el coco de la peña para que cambie?. Tenemos que seguir esperando?. Hasta cuándo?. Recuerdo el maldito año en que Ana Orantes fue asesinada: casi 100 mujeres muertas. Alucinante. Cuántas más han de morir?. Qué pasa con los jueces y juezas?. Cuándo se lo van a tragar desde su peana de poder?. Por qué les dicen, algunos y algunas, a las mujeres que intenten “llevarlo bien porque el papi de los niños y niñas es el papi de los niños y niñas”. Por favor, es repugnante. Por éso, cuando alguien dice que hay mujeres que también maltratan, me cuesta mucho controlar. Y si lo dicen otras mujeres, me controlo menos aún. POrque creo que hay una especie de “lealtad debida”, porque cuando eliminan a una mujer, hay algo en cada una de nosotras que también se elimina. Porque es horrible comprobar en el trabajo que las mujeres cada vez denuncian menos. Es horrible decirlo, pensarlo y escribirlo, pero es lo que veo cada dia: partiendo de la nada, hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria. Y cuando se les pregunta que por qué no denuncian, la respuesta, indefectiblemente es: para qué?..no ves como nos siguen matando?. Fuerte, no?. Pues así de fuerte. Besos a todas y a ti, Fiona. Saludos feministas y cabreados.
Ya supongo que el mensaje era ése, doctora. Y está claro que no vamos a dejar de defender una cosa por defender la otra. Ni tú ni yo, está claro, defendemos ninguna clase de violencia. Y éso significa que defendemos a quienes la están sufriendo, sean del sexo que sean, de la condición que sean o pertenezcan al colectivo que pertenezcan. Solo que yo opto por emplear la mayor parte de mis fuerzas en defender la posición de las víctimas mujeres y menores. Éso no quiere decir que si un dia sucede (como ha sucedido alguna vez) que una mujer mata a un hombre o lo apalea yo diga: “Qué guay”. Ni se me ocurre. De otras afirmaciones como que estamos educadas en la baja autoestima, cierto. Que nos queremos sentir bien para vernos reflejadas en los ojos de ellos, en mi caso no. Porque me gustan “ellas”, o las prefiero a “ellos”. Por lo que en todo caso me gustaría verme reflejada en alguna y no en alguno. Sobre que hay muchas mujeres que prefieren al “macho” total, también te doy la razón. Éso también forma parte de la cultura recibida a lo largo de la historia. Los “blandos” aburridos y los “duros” sexualmente atractivos. E incluso diría que hay una parte de responsabilidad, que no de culpa, en algunos comportamientos de las mujeres, en su afán de competición entre ellas, y en su sorprendentemente poca afinidad o sentimiento de pertenencia de género. Es horrible tener que reconocerlo pero sé que es así. Pero aún con todo éso, lo que digo es que hay que priorizar. Y ahora, en el momento actual, y a lo largo de la historia, las asesinadas, violadas, golpeadas somos nosotras por pleno al 15. Y lo que me preocupa es que si hablamos de la excepción masculina corremos el riesgo de que se borre lo otro. No porque lo borremos tú o yo, si no porque, al final, la gente se queda con el hombre que muerde al perro, no con el perro que muerde al hombre. Y ahí lo tenemos perdido. Porque ya cuesta bastante que se vea y se tenga en cuenta el número de asesinadas. Sólo por éso ya resulta difícil hablar de lo otro. Incluso de cualquier otra cosa. Porque lo que no se puede negar (y convendrás conmigo) es que vivimos en un país que por negligencia, insolidaridad, egoísmo, falta de empatía, dosis de crítica, analfabetismo, y otra larga lista de razones que se me ocurren, rodeadas de la gran tragedia, el machismo total, no se paraliza por las muertas. Mes tras mes. Día tras dia. Tú y yo, como tantas otras, nos hemos desayunado cada dia, o hemos almorzado con la noticia de una nueva mujer muerta o en coma o a punto de morir de un ataque de uno de estos individuos. Y veámoslo como se quiera, me darás la razón en que en todas las ocasiones te has sentido asqueada. E impotente. Y has sentido rabia. y probablemente se te ha saltado más de una lágrima. Un dia, si quieres, hablamos de las secuelas. Tú sabrás de éso tanto o más que yo. Es lo que yo llamo “daños colaterales” internos y externos. Las que no son asesinadas han de vivir siendo lo que ya nunca volverán a ser: las mujeres que eran antes de. Y encima con la incomprensión añadida por todos los lados. Sigamos luchando contra la violencia en todos sus órdenes y múltiples formas, doctora, pero valoremos la prioridad, o dentro de unos años, ni tú ni yo, desde luego, pero serán otras las que sigan hablando de ésto, sin apreciar los cambios. Porque se aprecian pocos, créeme. Y, sobre todo, se aprecia la fuerza de la costumbre. La sociedad no se ha acostumbrado a “oir hablar de muertas”?. Yo creo que en gran parte sí. Frente a lo que no se acostumbra es frente a otros tipos de terrorismo, en los que también hay víctimas (menos que entre nosotras) sí, pero son mucho más respetadas (al menos en apariencia). Por solidaridad, doctora, hablemos un poco más de mujeres….besos feministas.
Respecto a la prioridad…. solo copiaré parte de lo que vengo escribiendo en Ahige:
La gravedad de estas muertes solo es proporcional al maltrato silenciado y oculto o denunciado, que subyace vivo, entre miles y miles de mujeres: es el rostro visible de un cuerpo lleno de golpes en la piel y en el alma.
Espadas de Damocles ignoradas por un Estado de presunto Derecho que se niega a tratar la violencia machista como Terrorismo de Estado porque ello obligaría a adoptar las medidas que requiere cualquier tipo de terrorismo y a abordarlo con la contundencia que merece tal feminicidio.
Sigo reafirmándome en que, la razón de la ausencia de medidas acordes a esta tragedia consentida no es otra, que el tratamiento que como ciudadanas de segunda se empeña el sistema patriarcal en procurarnos, al convertir el silencio de tod@s, en el perfecto aliado de los maltratadores.
Esta razón, unida a la ignorancia, unida a la ausencia de especialización en las personas que tienen un papel activo en el tratamiento del maltrato, unida al machismo, unida a la desidia del más rancio conservadurismo; consiguen esta mezcla explosiva que solo revienta en los tímpanos de l@s hij@s, madres y padres y amig@s de absolutamente todas las víctimas del terrorismo machista.
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O esto:
Cuando se pretende conseguir algo que por derecho no nos pertenece: se pide, se ruega, se limosnea.
Cuando se pretende conseguir que los derechos básicos no nos sean arrebatados ( a la vida, al honor, a la dignidad….): se exigen y además con total contundencia.
Si no se consigue; algo grave está fallando en una sociedad, como es la española, que dice tener un Estado de “Derecho” que no garantiza estos derechos vitales a muchas mujeres víctimas de la violencia machista; que dice tener una “Justicia” que en numeroros casos está resultando deficiente, injusta, negligente o ignorantemente aplicada.
El escenario de esta realidad no son salones de té donde departir con una pretendida elegancia acerca de los males del mundo.
El escenario de esta realidad es una sala de reunión donde sentarse frente a un vaso de agua, lápiz y papel; a decidir qué medidas, objetivos, propuestas y metas marcarse entre tod@s para abordar este feminicidio.
Cuando se haya eliminado la violencia que priva del derecho a la vida, ya habrá tiempo para ser todo lo politicamente correct@s que a cada un@ le dé la real gana y abordar el problema desde todos los ámbitos que exige ser abordado (y que son muchos).
Mientras tanto, hay que mirar de frente hablando donde, como y cuando sea; dura y claramente, sin paliativos ni concesiones a la irresponsabilidad en el abordaje de las medidas que requiere ésta violencia tan absurda y cruel, como previsible.
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O esto otro:
Es responsabilidad del Estado de presunto Derecho (presunto para las mujeres), de la presunta Justicia (por no aplicada), de las Fuerzas de Seguridad del Estado (que supuestamente deben proteger a la ciudadanía de un país) y de la Sociedad (por no repudiar masiva y públicamente esta barbarie) que se estén asesinando sistemáticamente a mujeres; que se esté consintiendo un Terrorismo Machista por ser simple y llanamente irrelevantes sus consecuencias a nivel político, sin ser tratado como un problema de Estado, lo que relega a un tratamiento como ciudadanas de segunda, a la mujer como género.
Esta ausencia de medidas acordes a esta tragedia institucionalizada convierte en co-responsables a quienes teniendo capacidad de actuación política, judicial y policial, no actúan de un modo activo en su lucha porque una situación radical requiere de soluciones radicales a no ser que se pretenda maquillar los moratones, en vez de eliminar los golpes que los producen y por ahora me temo que…..esta Ley Integral tan solo los maquilla, aunque los polvos lleven incorporados un leve antiinflamatorio de uso tópico.
Mientras no se agoten absolutamente todos los recursos para combatirla y no se aborde este Terrorismo Machista como un problema de Estado; tanto el Estado como la Justicia se convierten en perfectos aliados de este salvaje feminicidio.
Las mujeres merecemos a nivel de derechos, las mismas garantías de protección que cualquier ciudadano español ante cualquier circunstancia (personal, política, laboral…..) en que dichos derechos peligren y máxime cuando el derecho que está en juego es el Derecho a la Vida.
Esta permisividad pues con los maltratadores, es un insulto a la dignidad de la mujer y la mejor garantía para perpetuar la dominación machista.
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Y un largo etcetera….
Saludos dignos, cabreados e impotentes.
Fiona
Transcribo aquí mi opinión acerca de la “ideologizada justicia” que aquí se plantea y lo hago en respuesta a un ejemplo patente en el foro de Ahige, donde solo basta leerlo para saber qué está haciendo el Estado para afrontar este feminicidio institucionalizado.
Lo que copio es respuesta a todo esto:
http://www.ahige.org/foros/viewtopic.php?t=789
http://www.ahige.org/foros/viewtopic.php?t=790
http://www.ahige.org/foros/viewtopic.php?t=791
http://www.ahige.org/foros/viewtopic.php?t=793
Dicen que han incrementado las medidas para reforzar la Ley Integral.
Dicen (los polític@s) que es un problema grave el de la Violencia Machista (restaría votos no decirlo pero no los aumenta ocuparse seria, efectiva y realmente el afrontar este Terrorismo Machista con la contundencia que merece por lo que la conclusión a esta ausencia de incremento de votos, es obvia….).
Dicen, dicen, dicen…. pero este testimonio de Yurena es una muestra más de cómo realmente funcionan los mecanismos legales y judiciales ante las denuncias por Maltrato.
La ponente de la conferencia a la que asistí en Valencia (profesora de Derecho Penal y cargo profesional en la Oficina de Atención a la Víctima del Delito de Valencia) tenía mucha razón al afirmar; basandose en su profesional experiencia que; la postura y actitud (e ineptitud, falta de ética, moral y escrúpulos añado yo) de muchos abogad@s que asisten a víctimas de la Violencia Machista no hace más que agravar el maltrato.
Supone una prolongación absurda, quimérica y cruel de la propia violencia.
Supone la perpetuación pública del “privado” maltrato.
Mi experiencia personal avala las palabras y la indignación de Yurena y concluyo diciendo que el corporativismo judicial (abogad@s, fiscales y jueces/zas); la ignorancia que subyace en muchos de ell@s; el machismo que impregna sentencias absolutorias, junto con una patente falta de solidaridad humana que redunda en una implícita negación del derecho de la mujer a pelear por su dignidad arrebatada; han conseguido, consiguen y conseguirán que el número de muertas vaya en aumento, que el número de mujeres indefensas ante el maltrato sea cada vez más numeroso y que plantearse siquiera una denuncia convierta a cualquier mujer en una auténtica heroina dentro de una sociedad hipócrita y de doble moral donde solo importa lo que distorsiona la imagen idílica de mecanismos políticos aparentemente perfectos cuando tod@s sabemos que esta imagen no es más que la máscara que encubre la suciedad que bajo ella subyace; no es más que la proyección distorsionada de la cobardía ante este gravísimo problema social que marca un termómetro social corrompido.
Saludos cabreados pero dignos y fuertes porque eso es lo que te deseo Yurena: fortaleza para pelear tu dignidad que se empeñan en arrebatar y el cabreo necesario para hacerlo con la energía que requiere esta batalla ante la que, sin pedir participación ni entrada, te han atizado hasta pase Vip.
Fiona
Lamento que en un blog tan interesante se incluya de forma gratuíta información no contrastada.
Soy mujer, psicóloga, de izquierdas, y me considero feminista. Tengo formación de postgrado y experiencia en Psicología Clínica y de la Salud, así como en Terapia Familiar y en Prevención de Violencia de Género (más bien Violencia Machista pura y dura). He trabajado en varios Puntos de Encuentro Familiar de dos comunidades autónomas, en todos ellos con psicólogos, trabajadores sociales y educadores sociales de sólida formación y experiencia (no “niñatos sin idea”, como algunas personas, por supuesto interesadas, quieren dejar caer que son); y estos “síndromes a la medida de los jueces”, como dicen UDs, no sólo existen, sino que son habituales en dichos recursos sociales.
Yo los he visto desarrollarse en menores a lo largo de años, antes de saber siquiera que existía un nombre para el dichoso síndrome (que, dicho sea de paso, no es más que un conjunto de síntomas observables, como cualquier oro síndorme). Niños que de pequeños, tras la separación, comienzan a sentirse mal a la hora de irse con papá (y en un principio no ocurría; es más, se iban y volvían y encantados). Nervios, vómitos, malestar. Y un día dicen que no se quieren ir con papá. “¿Y eso?”. ahí empieza un calvario de entrevistas, de pruebas, de sospechas. Y no encuentras nada. El mismo menor no te da una razón, un indicio, se encoge de hombros, mira a mamá. A solas, tampoco. LLegas a pactos con él, analizas cada cosa que te explica que ha hecho en una tarde con papá (las mismas que siempre). Y no hay NADA, pero el niño cada vez está más incómodo con la situación, y no sabe expresar por qué. Y un día empieza a darte motivos, pero como es pequeño, te da motivos de niño pequeño. Un día a tu pregunta contesta con un “porque no me gusta su pelo”, o “porque me hace lavarme los dientes muchas veces”. aparte del consabido “porque no”. Pasa el tiempo, en las recogidas el menor viene animado, contando lo que ha hecho, queda con el papá en lo que harán el próximo sábado, trae el juguete que le ha comprado. Pero al pasar a la habitación donde está mamá, se hace el remolón, te pregunta si te puedes quedar tú el juguete. Y tú sabes que mamá ya le ha tirado otros regalos de papá, porque te lo ha contado el menor. Así que le permites que deje el juguete en el PEF (todos los Puntos de encuentro Familiar tienen esos juguetes-problema). Al ver a mamá, el reencuentro es muy dulce (porque la quieren de verdad, ¿cómo no?), pero parco en palabras. “¿Qué has hecho?”, “Nada”, “¿Estás bien?”, besos, besos, “¿estás bien?”. El menor no contesta. De repente su cara va cambiando, se pone serio, remolón, pide mimos. Y a veces dice “no quiero venir más”. La madre se pone seria, el menor más. A nosotros se nos cae el alma a los pies observando estas escenas. Son nuestros niños-camaleón. Luego, en casa, explicarán a la madre y a la familia extensa cosas desagradables que el padre o la familia extensa han dicho de ella (y seguro que se han dicho, ojo). Los niños quieren ser parte de “su equipo”, demostrar su fidelidad a su mamá. Y se sienten culpables por pasarlo bien con la persona que ha hecho daño a su madre. Tiene mucho sentido.
Hasta ahí, todo es casi “normal” en un Punto de encuentro. Eso puede ir a más, o no, dependiendo de lo que haga esa madre. Esos niños pueden llegar a negarse a ver al papá, y el caso cronificarse. Y tener a un padre acudiendo durante 2 años a un Punto de encuentro cada 15 días para firmar un papel que dice que sus hijos no quieren verle. Y unos hijos que no recuerdan su cara, pero te relatan historias de cosas desagradables hechas por su padre, como vividas en primera persona, y se ponen agresivos cuando les enfrentas al hecho de que ellos no vivieron eso, de que eran bebés, o no estaban ellos, sino su madre. Y te llegan a decir cosas como “no quiero verle, porque me maltrata”. El padre al que llevan dos años sin ver. Y cuando echas la vista atrás con ellos para situar todo en su contexto, para encontrar algún posible maltrato que realmente hayan podido sufrir alguna vez y que no nos hayan contado en todos estos años de entrevistas, se enfadan. “Déjanos en paz, él quiere que mi madre vaya a la cárcel”. “No paga mi pensión alimenticia” (7 años dixit). Toda la familia extensa del padre es igualmente denostada. Todos son depreciables. desde los abuelos paternos hasta los primitos de la misma edad con los que dos años antes compartían juegos. Cualquier profesional de un PEF conoce al menos media docena de casos así.
Y ello no tiene que ver el machismo o el feminismo: es el abuso de un progenitor, el custodio, modelando a un menor para que tema, odie, desprecie y finalmente borre de su vida al otro progenitor, el no custodio (al amparo de frases como “yo no voy a decirle a mi hijo de seis años que se vaya con su padre si no quiere”). Esos padres se quedan sin sus hijos, y eso, sinceramente, es lo de menos. Lo verdaderamante grave es que esos menores van a estar emocionalmente dañados, en mayor o menor medida, de por vida.
La mayoría de las mujeres-progenitoras custodio NO ejercen su poder como custodias de esta cruel manera. La mayoría ponen a sus hijos por delante de su propio conflicto. Y algunos, pocos, de los hombres-progenitores custodio (que cada vez hay más, y ESO es exactamente la igualdad) SÍ están empezando a ejercer su poder de esa manera tan terrible. Hacen que sus hijos pasen de querer ver a sus madres a temer ese momento, para después decir “no quiero verla”, sin saber justificar los motivos ante los profesionales. Esos niños que después de esos malos tragos se van a casa temblando, rechazando verbalmente a su progenitora, y son recompensados por sus papás con dulces, con besos, con regalos, por “lo mal que lo han pasado”; esos niños que en meses estarán diciendo que no quieren ver a mamá “porque es una asquerosa”, “porque no me quiere” (siempre las palabras del progenitor custodio en la boca), y más adelante la borrarán de su vida, mientras el papá nos dice compungido aquello de “qué más quisiera yo que él quisiera ver a su madre, pero claro, qué puedo hacer, él ha visto cosas, se hace su propia idea de cómo es su madre, claro, moralmente, no le voy a decir a mi hijo de seis años lo que tiene que hacer…”.
No estamos hablando de hombres y mujeres. Estamos hablando de algunas, sólo algunas personas que ejercen su condición de custodios de un menor de forma que les sirva para hacer daño a una ex-pareja, independientemente de que eso haga daño a sus hijos. Es un tema serio.
Infórmense mejor.
¿Porque naide se pregunta que puede llevar a estos hombres en bastantes menos casos a mujeres a matar a su expareja?
La mayoria de las veces personas que no han pasado por ningún tribunal.
¿Por que lo hacen?
¿Como se les puede ir la cabeza hasta MATAR?
Tod@s se rasgan las vestiduras pero nadie coje al toro por los cuernos.
Ir analizando cada monstruoso crimen, que ocurrio el dia anterior, la semana anterior, el mes anterior, incluso el año anterior y puede que encontreis un motivo, una justificacion nunca, para que alguien sea capaz de llegar a esa enagenación.
Pensadlo y rápido porque la cifra sigue en aumento.