Me invitaron a entregar a Josep Vicent-Marqués el “Premio Hombres por la Igualdad”
per Ángeles Álvarez
En los años en los que comencé a leer a Vicent Marqués estaba de moda la frase “lo personal es político”…lo será siempre y será también la prueba del algodón que mide el grado de realidad de un compromiso político.
De esto las mujeres sabemos mucho…y Vicent Marques también.
Para hablar de Vicent Marqués he de retroceder hasta las primeras referencias que me acercaron a un pensador imprescindible.
Lo primero que leí de Josep fue ¿Qué hace el poder en tu cama?, texto que abría un mundo de reflexiones sobre las relaciones en el ámbito más personal, y que metía en la cama, el análisis político sobre lo íntimo.
¿El feminismo ha luchado duramente y durante demasiados siglos sólo para llegar a la igualdad declarativa?. Está claro qué no. Ahora estamos inmersas en democratizar las relaciones en el ámbito privado y apenas podemos decir que estemos iniciando la praxis para democratizar el ámbito de lo íntimo.
Vicent Marqués es de los que han reflexionado sobre esto y ha cuestionado la bondad de la mera declaración o de la forma.
Reflexionar con Vicent Marqués sobre las identidades, es poner en cuestión como se arman las asignaciones y descubrir -omo en una buena película- lo que la verdad esconde.
Marqués ha reflexionado sobre la identidad desde lo personal. Lo hizo como valenciano y como varón. Una vez se puso a reflexionar sobre lo que significa ser valenciano y otra vez sobre lo que significa ser varón. Creo que a muchos valencianos y a muchos varones les perturbo lo que Vicent Marqués concluía en ambos casos.
Que Vicent Marqués es un referente no es nuevo, aunque puestos a calificarle, prefiero denominarle como aliado. La Igualdad sin los varones pro-feministas tiene un recorrido de éxitos limitados.
Vicent Marqués es el Condorcet, el Stuar-Mill de esta época. Habla con clarividencia e incomoda a los propios. Incomoda porque se da por excluido de los pactos no escritos entre varones.
Cuando una encuentra un personaje como Vicent Marqués toma conciencia de que está ante una de esas personas con trascendencia histórica.
Marqués está ya en el inventario de los pensadores que formaran parte de la historia de la igualdad, del pensamiento libre y la reflexión incomoda, la reflexión que perturba y que evidentemente es la única, en la que merece la pena entretenerse.
Cuando los pro-feministas de Sevilla me propusieron venir a este homenaje, y entregar este premio, pensé que en realidad Vicent Marqués no tiene pinta de ser de esas personas que le enloquezca el halago y se deje seducir por los laureles.
Pero en realidad hay premios que tienen un valor extraordinario, ya que no atiende a tendencias, a modas, ni a frivolidades. Es un premio que no tiene asignación dineraria, ni coronas mediáticas.
Es un reconocimiento a la sinceridad: ser un pensador como Vicent Marqués que evidencia en sus reflexiones las simulaciones masculinas, es muy incomodo para la mayoría. Estoy segura, de que él mismo, al inicio de sus reflexiones sobre la identidad masculina, hubo de pasar un desierto en que despojarse de asignaciones, abandonar la imposición y renunciar a la facilidad de lo dado.
Las mujeres no podemos hacer solas este camino. La historia de las liberaciones nos ha enseñado que necesitamos cómplices entre los colonizadores. La mayoría de los ellos vivirá como traición las posiciones que representa Vicent Marqués. Que estas posiciones se viven compo Lo estamos constatando desde que nos hemos centrado en poner en evidencia el entramado que sustenta la tolerancia a la violencia contra las mujeres.
Hemos reencontrado a Vicent Marqués porque al hablar de violencias nos hemos avocado a destapar los micro abusos, las estrategias abusivas sutiles, esas sobre las que él nos ha ilustrado sobradamente en sus escritos.
El movimiento pro-feminista de varones es joven y Marqués representa en España el nacimiento de una corriente de reflexión que es ya imparable.
Ya se que los hombres están acostumbrados a recibir galardones y que los premios forman parte de su cultura. Pero en realidad este es el anti-premio…como la bandera de Zamora, es la antibandera.
La bandera de Zamora esta hecha con los trozos de tela que Viriato, el guerrillero lusitano, arrancaba a los estandartes del Imperio Romano después de ganar una batalla. Viriato, confeccionó de esta forma un símbolo antiimperialista hecho con jirones del Imperio.
Esta 2ª Edición del Premio Hombres por la Igualdad simboliza en ese sentido, un anti-premio ya que se premia a los hombres que como Vicent Marqués les hacen jirones al patriarcado.



















