Hipocresía y Argucia
per Ángeles Álvarez
Wikipedia, la enciclopedia libre, recoje una consideración del lingüista y analista social Noam Chomsky sobre la hipocresía, “definida como la negativa a aplicar en nosotros los mismos valores que aplicamos en otros”. En esa definición se cataloga la hipocresia como “uno de los males centrales de nuestra sociedad, que promueve injusticias como la guerra y las desigualdades sociales en un marco de autoengaño…”
Pero la deficición pura del concepto no deja espacio para los aspectos psicologicistas: la hipocresía (o el estado de ser hipócrita) es el acto de preconizar cualidades, ideas o sentimientos contrarios a los que en realidad se tienen.
Ponen de ejemplo, al adulto que fuma y comanda a sus hijos que no fumen….ese es un indicio de hipocresía.
Otro ejemplo, es la magnifica portada de EL MUNDO que ilustrar este post y que por un lado, destapa la falta de fraqueza, mientras por otro, apunta las verdaderas intenciones del alcalde de Madrid y su ordenanza municipal para regular la publicidad.
Los medios de comunicación han reseñado la prevista prohibición de los ‘hombres-anuncio’ y del reparto de publicidad en la vía pública. Pero lo del “hombre-anuncio” es sobre todo argucia ya que, lo que de verdad Gallardon proyecta , es un aumento de la superfice urbana suceptible de ser usada como soporte publicitario.
La cosa tiene muchos matices. Gallardón ansia un Madrid de mensajes Orwellianos, que le permita controlar y recaudar por la via de homologar y uniformar la publicidad.
- El Grupo Municipal Socialista, a traves del concejal Pedro Santin ya ha dejado claro que la nueva regulación supondra “la invasión” publicitaria en la calles de la capital. Una invasión comercial ya que las miles de asociaciones civiles que utilizan la octavilla para dar a conocer sus actividades e ideas, pasaran a la ilegalidad si usan uno de los pocos medios a su alcalde para darse a conocer.
- Lo del “hombre-anuncio” es una estrategia de distración, primero porque la Ley General de Publicidad ya lo prohibía y segundo porque los medios de comunicación, fijando su atención en la anecdota han dificultado que se vea, por ejemplo, la previsión de utilizar 250.000 farolas del alumbrado público para colocar publicidad comercial. Esos espacios limitados, según la actual ordenanza, a información municipal y electoral son, entre otros, el trofeo recaudatorio que busca Gallardón.
El gobierno municipal, destapó la intención con anterioridad, excluyendo de la regla común que marcaba la ordenanza a diferentes empresarios a los que ofreció las farolas para dar soporte a sus campañas. De hecho, en diciembre de 2007, de forma irregular, permitio la colocación de 400 banderolas publicitarias de la empresa Samsung en farolas de las calles de Goya, de Serrano y de Alcalá .
Recientemente, Gallardón infringia de nuevo la ordenanza municipal, al liberalizar ese espacio para una campaña que de a conocer la actividad teatral. Se saltó las reglas convencido de que nadie pondría en cuestión la necesidad de apoyar a las salas comerciales madrileñas, acosadas , por cierto, por una desleal competencia por parte de la politica cultural de Esperanza Aguirre y el propio Alberto Ruiz Gallardón .
Que el teatro necesita apoyo es indiscutible. Pero en Madrid, son las políticas del PP las que ahogan las salas comerciales. Alberto R-Gallardón ha jugado a confundirles, excepcionando sus propias normas, es decir, ejerciendo el poder de forma arbitraria: aplicando la cacicada.
El trasfondo queda claro: las farolas madrileñas y otros espacios seran liberalizados para la publicidad.
Quienes vivimos en Madrid, sufriremos la invasión de los reclamos comerciales y quedamos expuestos a contaminación visual. Lo del hombre anuncio… es lo de menos y tengo dudas de la eficacia de una medida de apoyo a los teatros que se limita a ”colgarles en las farolas”.



















