Liberar al pais de esta miseria
per Ángeles ÁlvarezUltimamente viajar por España y decir que eres de Madrid es una invitación al desasosiego. El interlocutor opta, irremediablemente, por mostrar inquietud por los ciudadanos residentes en esta Comunidad.
Es ineludible y no hay manera de capear los comentarios sobre la descomposición y envilecimiento a que el Partido Polular ha avocado la vida madrileña.
En democracia, levantarse cada día con crónicas sobre grupos que adulteran la convivencia social como consecuencia del incumplimiento de la ley y que se saltan a la torera las relaciones sociales establecidas y los mecanismos contractuales, resulta fastidioso, humillante y peligroso.
Y resulta gravísimo que esos grupos se concentren en el espacio que administra la vida y el patrimonio de todos los madrileños.
Hoy las palabras y expresiones que los medios de comiunicación utilizan para definir la vida del gobierno en la Comunidad de Madrid, son:
- “trama de espionaje”,
- “actividades al margen del Estado de Derecho”,
- “Madrid Gate”,
- “investigación reservada”,
- “espionaje político”,
- “aparatos paralelos de vigilancia que recelan entre sí”,
- “seguimientos”,
- “adjudicaciones sospechosas”,
- “desconfianza”,
- “mafia infame”,
- “ilícito que ataca al Estado de derecho”,
- “sedientos de poder”,
- “intereses bastardos de un partido”,
- “batalla interna”,
- “Adjudicaciones bajo lupa”
- “estilo Borgia”,
- “voyerismo incestuoso”,
- “mano derecha de Esperanza Aguirre”
- “adjudicación de contratos millonarios”
- “socia de la mujer de Ignacio González”,
- “escalando posiciones desde la alcaldía de Valdemoro”
- “dossier de 69 páginas”
- “íntima amiga de Ana Botella”
- “connivencia para una recalificación” ,
- “credibilidad democrática de las instituciones”,
- “recalifición ilegal”,
- “crisis democrática de Madrid”
- “beneficios extra de la Comunidad o el Canal de Isabel II” .
Son expresiones que avisan de un peligro inminente…¡alarmantes!.
Pues bien, a partir de ahora cuando los madrileños viajemos tenemos que tranquizar al resto de España dejando claro que la preocupación nos llevará a la acción y no a la depresión y que por tanto somos conscientes de que tenemos la responsabilidad de liberar al pais de esta miseria. La tarea, esta sobre todo en manos de los madrileños.
















