Estos días, el escuadrón de opinadores habitual, se ha lanzado a echar sapos y culebras contra la obligatoriedad de los ayuntamientos de colocar vallas informativas en todas las obras financiadas a través del “Plan E”.
Con el arrebato extremo que se manifiesta el PP, su portavoz de Administraciones Públicas en el Congreso, Rafael Medina, considera que este requisito es “chantaje puro y duro”. La atropellada Rita Barbera también siguió el paso marcado y despotricó con ininteligible tono, mientras Ana Botella no ha perdido la ocasión de regalarnos alguna perla en el último pleno del Ayuntamiento madrileño.
Esta claro que la derecha esta dispuesta a montar escandalera con cualquier cosa que venga de la mano del Gobierno de Zapatero, y aprovechan todas las consignas que les ofrecen ciertas rotativas.
Sabemos que todas las Ordenanzas de Obras en la Vía Pública, de los municipios de España, en aras a garantizar el derecho a la información ciudadana, introducen la obligatoriedad de colocar carteles informativos detallando la naturaleza de la obra, fecha de la licencia, número de la misma y plazo de ejecución, logotipo, nombre y teléfono de la Entidad Promotora o titular de la licencia. Seguir leyendo















la verdad es que escuchar al PP hablar de publicidad y propaganda con los excesos que han hecho ellos, manda … me acuerdo por ejemplo de Zaplana o de Gallardón sin ir más lejos, en fin, qué volátil es la memoria de algunos
Todos sabemos que para el PP, el problema de las vallas de las obras del ya conocido como “Plan Zapatero” no es ni el tamaño de las mismas, ni el coste de su instalación. El problema es que en ellas aparecerán los términos “Fondo Estatal…”, y “….Gobierno de España”. Y detrás, la correspondiente obra, edificio, equipamiento…y “currantes”, más de los que ellos quieren, trabajando. Es decir, dando ejemplo de lo que hay que hacer en un momento de crisis, que no es otro que arrimar el hombro. Pero tranquilos, cuando se les pase el rebote y vean que las cosas se hacen pese a ellos, pese a sus obstáculos y a sus descalificaciones, no dudarán lo más mínimo en llamar a sus amigos de la prensa y hacerse las oportunas fotos delante de las obras. Eso si, si pueden, intentarán tapar esas mismas vallas con sus enormes y descarados “rostros”. ¡¡Qué derecha!!